|
“WILLKA” significa en aymara o quechua, rey poderoso, guardián de nuestras tradiciones
y es un distintivo tomado por nuestros líderes, quienes demuestran de esta forma
que adquirieron la responsabilidad de servir como dirigentes autóctonos en nuestras
comunidades.
Este resumen, tiene por objeto demostrar que nosotros mascullamos nuestra historia y aprendemos. Se muestran aquí las propuestas de algunas corrientes políticas que tienen un empeño en común; Sacar a nuestro pueblo del estado de postración colonial, sentenciada por el imperio, el clero y la civilización de turno que siempre hace cambios que no cambian nada.
Para nosotros este despertar enardecido obviamente es doloroso, pero no perjudicial.
Pero para aquellos que ordeñaron nuestras riquezas cual si este fuera su patrimonio
natural, esta experiencia es muy molestosa, pues quienes nos catalogaron de;
pusilánimes retrasados, inmaduros o menores de edad, ANTE LA RESISTENCIA A SER
SU SERVIDUMBRE, hoy como hace mas de 500, 200 o 100 años atrás, sienten los
aguijones de nuestra voluntad convertida en urticaria molestosa que no les deja
dormir en paz.
Empezamos pues a pulir nuestras ideas y la sentencia rubricada con la sangre del padre eterno de nuestra nación: "NAYAKIW JIWTA, NAYJARUSTI WARANKA WARANKANAKAW SARTASINIPJANI" A mi nomás me matan, después de mi millones y millones se levantarán!. Es ya una pesadilla constante para nuestros conquistadores, para nuestros padrinos, para nuestros apoderados.
La
marcha de las montoneras Aymaras, Quechas y Güaranies, se apresta a retomar
el camino al bienestar bloqueado por la ambición advenediza y foránea del colonialismo,
el post-colonialismo, el liberalismo y el neoliberalismo. Las elites de las
familias gobernantes sean dictatoriales o “democráticas”, de izquierda o derecha
no pierden su carácter oportunista, racista y masacrador, lo hicieron
antes, lo hacen ahora ¡Lo harán siempre!.
A nuestra unidad responderán con gases o con metralla y nuestras victorias serán la levadura para instaurar su orden y su paz. No faltarán los defensores a golpes de la patria, contra (nosotros) la conjura internacional. También estamos conscientes que nuestros deseos por adquirir igualdad y responsabilidad en la conducción de nuestro pueblo, serán calificados de envidia, racismo, terrorismo o narcotráfico, pero nosotros los t’aras sabemos nuestra verdad y sus mentiras... ¡AVANCEMOS NOMAS!
