PERFIL POLITICO DEL
MOVIMIENTO ORIGINARIO POPULAR DE LIBERACION
(M.O.P. -L.)

LA
COSMOVISION
El hombre, al ser parte del universo, se ajusta plenamente a sus leyes. El universo es nuestra casa; es la casa de todos lo seres vivos; por la tanto el hombre lo considera con respeto, como su causa, su origen; su padre y su madre. El hombre al ser parte del todo, pasa a ser la conciencia del universo.
El universo, es concebido con carácter dual: femenino y masculino. Su naturaleza dual no se rechaza entre sí, se atraen a pesar de ser antagónicos. Esa atracción que termina uniéndolos, genera el movimiento, el desarrollo, el cambio; la evolución. La dualidad no es lucha entre sí, ni están separados radicalmente; mas bien, siendo diferentes, son principios de la transformación. El universo es una unidad indisoluble; todos son partes de mí; Y yo soy parte del todo. Esta cosmovisión genera inmediatamente, un comportamiento ético (moral) frente a todas las entidades vivientes, la cual a su vez constituye el pilar fundamental del comportamiento social. Lo que yo quiero para mí, lo quiero también para mis hermanos; Dándose de ese modo el origen del comunitarismo, donde no existe la propiedad privada "Lo que es mío, es tuyo".
La cosmovisión, se encuentra en la mayoría de las culturas más antiguas, tales como China (Tao, Chía) India (Vaidika, Tantrika), Egipto, Japón (Sintoísmo, Budismo). La concepción de la eterna lucha entre el bien y mal sólo se halla en el zoroastrismo, el judaísmo y el cristianismo, que para aplicar estos conceptos se han auxiliado de los dogmas de fe, la ignorancia como argumento, la aceptación de aquello que no les consta como evidencia; en otras palabras, la mentira como razón incuestionable.
El AYLLU (La comunidad y el comunitarismo)
El Ayllu, es la célula social del Tawantinsuyo. En el no existe ni existió la propiedad privada. La ética causada por esta cosmovisión, disolvió el concepto del ""egoísmo" en la conciencia de nuestra cultura; por lo tanto, la tierra donde tocó vivir a cada grupo humano o comunidad, era un bien común no heredable a los descendientes sanguíneos, por eso no surgía la ambición; sin embargo, debía desarrollarse por el bien de todos.
Cada hombre al nacer recibía una cantidad de tierra para su mantenimiento; y por cada hijo, recibía otro tanto. Si este hombre fallecía, la tierra volvía a la comunidad, para repartir la producción de ésta a la comunidad.
Así prosperó el Tawantinsuyo, sin miseria ni hambre; con gran abundancia, con aprovisionamiento incluso para las malas épocas.
LA
INVASION
Europa invadió estas tierras. España, saqueó, violó y mató a casi gran parte de nuestros antepasados. Se apoderaron de nuestras tierras, nos quitaron por la fuerza nuestras riquezas; mataron a todos nuestros Amautas, nos volvieron esclavos. Destruyendo nuestra cultura, en nuestra cosmovisión inyectaron la absurda concepción cristiana de la realidad castrando nuestra identidad. Es así como hemos sido sometidos por más de quinientos años. Nos han convertido en cobardes, serviles y conformistas, mediante la historia, la pedagogía y la política eurocentrista.
Hoy, los hijos de aquellos usurpadores, en complicidad de criollos han estructurado una red de leyes, para legitimar el robo pertrechado por los invasores.
LA REPUBLICA
Los criollos y españoles, no quisieron tributar más a la corona; quisieron quedarse con toda la riqueza usurpada, aprovechándose de los múltiples movimientos liberacionistas de los originarios de este continente; de Manko Inka, Tupaj Amaru, Tupaj Katari, Bartolina Sisa y otros. Cuando los españoles estuvieron contra la guerra napoleónica, convencieron a los mestizos y originarios para unirse a su causa, pero luego no se los consideró en nada, más al contrario se fueron apoderando de casi todo, hasta dejarlos en la miseria.
Los caudillos, tales como Bolívar, Sucre, Murillo etc., nunca fueron nuestros; pero hoy, somos una gigantesca nación que no ha resignado su derecho de libertad y auto gobierno. Hoy ha llegado el momento de tomar la sangre y el ejemplo de nuestros ancestros como emblema, para recuperar aquello que se nos arrebató por la fuerza. Por eso, es necesario reconocer nuestra cultura (cosmovisión), nuestra raza; nuestra identidad. Estos son pues, los elementos para despertar nuestra conciencia.
OBJETIVOS DE NUESTRO MOVIMIENTO
La propagación de nuestra cosmovisión entre nuestros hermanos es urgente para erradicar el sistema neoliberal individualista y emprender con la reconstrucción de nuestra ética (moral), la cual será la base para constituir los ayllus comunarios.
Esta tierra que habitaron nuestros padres posee grandes riquezas naturales, los cuales, si son repartidos basados en el comunitarismo, generará grandes beneficios a cada uno de nuestros hermanos, y hará que se desarrolle nuestra nación.
Las ganancias del trabajo comunitario podrán ser repartidas a cada uno de sus habitantes; sólo así podremos llamar a aquello ""nuestro" y podremos hablar de patria, porque seremos poseedores de patrimonio, debido al beneficio directo, tal como lo establece la doctrina del comunitarismo del Tawantinsuyo (El ayllu).
Es más, ¿Por qué vender nuestras riquezas en estado de materia prima, cuando manufacturados nos pueden proveer mayor ganancia? ¿Acaso se echarán a perder nuestros metales, hidrocarburos y otros elementos similares? ¿Acaso no somos capaces de adquirir ciencia y tecnología para nuestro propio bienestar? Debemos pues considerar el potencial de nuestro intelecto y el valor de nuestra riqueza.
Recuperación
de nuestra estructura política y su puesta en funcionamiento:
· Cada Ayllu deberá ser representada por el Jilakata.
· Los Ayllus constituirán la Marka, la cual será representada por el Mallku.
· Las markas constituirán la Laya, que será representada por el Kuraka.
· Las layas constituirán el suyu.
· Y los suyus constituirán el Tawantinsuyo.
El método democrático será participativo, el representante deberá ser sólo el vocero genuino de sus bases. Si esta autoridad se desviase de su deber, deberá ser sancionado drásticamente; para esto será necesario estructurar un estatuto de comportamiento.
Para que nuestra nación no se quede congelada en el tiempo (rezagada), será necesario construir cuatro pilares que le servirán como soporte para su desarrollo, frente a la realidad internacional y su política:
· La política basada en la cosmovisión y la ética establecida por nuestros ancestros.
· La economía basada en la reciprocidad y reparto equitativo de nuestros productos para mejorar nuestras condiciones de vida.
· El desarrollo de la calidad de vida, mediante la alimentación apropiada, que generará una salud óptima, tanto física como mental. Esta a su vez hará desarrollar las facultades analíticas y creativas de cada miembro de nuestra sociedad.
· El desarrollo de la cultura mediante una pedagogía en pro del desarrollo científico y espiritual.
Estos cuatro elementos o factores, aplicados con inteligencia, generarán un cambio estructural y revolucionario de nuestra nación.
Las leyes originarias de nuestra cultura,
serán aplicadas de modo genérico y estricto:
· No seas ladrón (ama sua)
· No seas flojo (ama kella)
· No seas mentiroso (ama llulla)
· No sea individualista (ama sapa)
MEDIOS
Deberá utilizarse el instrumento político para propagar la recuperación de la identidad perdida, y mostrar luego en escala, la funcionalidad de esta doctrina, y de esa manera mostrar también lo factible de nuestra propuesta a todos nuestros hermanos que se hallan alienados por el cristianismo y el sistema neoliberal, para fortalecer nuestra conciencia y levantar a nuestro pueblo hacia su reivindicación total.
Sabemos que tal derecho no será devuelto en forma pasiva, pues la historia nos muestra en sus páginas, que todos los cambios sociales se han realizado por medio del dolor, de la violencia, de la guerra. Debemos tomar conciencia de este hecho, para no pecar de ingenuos o románticos; salvo que no busquemos aquello que hemos expuesto, y nos conformemos con la migaja tirada por los victimarios de nuestros hermanos y de nuestro pueblo. Claro, esto sucederá sí el servilismo, la dependencia y la cobardía se apodera de nuestra conciencia y actitud.
El derecho no se mendiga, se la conquista mediante la sabiduría y el valor.
¡El cobarde, Hermanos! No se vuelve inmortal por huir.
Los
originarios del gran Tawantinsuyo hemos sido sometidos por los europeos, primero
mediante la violencia física, y con el tiempo, a través de una domesticación
sistemática, hasta europeizarnos en cuanto a la cosmovisión. Se nos ha hecho
olvidar nuestra identidad original y sentir vergüenza de nuestra raza, hasta
el punto de creer que somos igual que ellos.
La pedagogía y la historia, han sido los dos elementos más sucios y efectivos que han utilizado ""los foráneos" para someternos a su voluntad. Nuestros propios hermanos, empujados por la necesidad e ignorancia de nuestra identidad y nuestros derechos, se han prestado a los intereses mezquinos de estos individuos, condicionando a nuestras conciencias hacia el egoísmo y la mentira.
Por otro lado el cristianismo nos ha inducido al conformismo, y rechazo al desarrollo del análisis, del cuestionamiento, de la ciencia y de la filosofía para estar resignados y sometidos a la supuesta voluntad divina y a una felicidad de ultratumba.
Los bolivianos, criollos y españoles en complicidad con Bolívar, a espaldas de los intereses de los verdaderos dueños de estas tierras, crearon Bolivia, una supuesta nación (pues esta carece de todos los fundamentos que se requiere para constituir una). Los hermanos originarios no fueron tomados en cuenta al diseñar su carta magna y con el pasar del tiempo, siempre en relación a sus intereses, esta casta de delincuentes nos consideraron tontos útiles y nos bolivianizaron. Nosotros los originarios, no somos bolivianos, somos bolivianizados por imposición.
La concepción de patria, surge en la sociedad
griega. Ella estaba conformada por los patricios, hombres sumamente poderosos
debido a su riqueza. Los patricios formaron la base política y elaboraron las
normas de ética (leyes). Los campesinos, artesanos y artistas, eran de su propiedad,
casi igual que los esclavos, éstos no tenían derecho a la propiedad ni a la
opinión en el manejo de la ciudad, los únicos ciudadanos eran los patricios.
Es cierto que la masa tenía libertad en comparación a los esclavos, pero eran
aceptados por estos señores (patricios) porque les eran útiles, sin embargo,
esto no les daba derecho al título de ciudadanos; Por lo tanto, no vivían en
la ciudad, sino en sus márgenes, aislados. Así pues, la patria la componen aquellos
que poseen patrimonios, los patricios. A nosotros se nos ha robado nuestro patrimonio
y desde hace quinientos años nos hallamos en la miseria; pero sin embargo, nos
hablan de patriotismo. Creando leyes nos reclutan para alienar nuestra conciencia
con este ""ismo" y defender así sus intereses económicos, frente
a los de otros estados; y esto es causado por la inmensa ignorancia cultivada
en nuestras mentes. 
La democracia, ha sido la carnada utilizado últimamente, con su atractivo "el gobierno del pueblo", para manipular nuestros votos a su favor, y de ese modo mantenerse en la élite política; y tal como las sanguijuelas, los parásitos y las garrapatas, se alimentan de nuestra energía, de nuestro trabajo y de las entrañas de nuestra tierra.
Utilizando millonarias inversiones, realizan sus campañas políticas por todos los medios de comunicación posibles, con mensajes mesiánicos y utópicos, seducen a nuestras conciencias; para luego defraudar esa confianza depositada, burlándose con sus actitudes mezquinas de seres de rapiña.
Así es, como los pedagogos de la politiquería y la pedagogía, han sido y continúan siendo armas letales en contra de nuestra identidad y nuestra conciencia.
En cuanto a la historia, a nosotros los originarios no nos ha tomado en cuenta; en su lugar, se nos ha relatado otra que no es la nuestra, ajena a nuestra realidad, a nuestros, caudillos, a nuestra cultura y a nuestros hechos.
Algunos de nuestros hermanos, aquellos que ya han recuperado su identidad, auxiliados por las diversas ciencias han concluido, que para constituir una nación, son necesarios cinco factores.
1. Densidad poblacional.
2. Religión y cultura.
3. Costumbres y leyes.
4. Territorio.
5. Lenguaje propio
La nación originaria posee todos estos requisitos.
Somos una gran población de aymaras, quechuas, tupi guaraníes y otras nacionalidades.
Tenemos una cosmovisión y filosofía propia.
Muchas de las comunidades, actualmente aún practican las leyes y costumbres de nuestros ancestros. Todo el Tawantinsuyo y en nuestro caso particular el Kullasuyu, han sido nuestras tierras desde tiempos inmemoriales.
Nuestras lenguas son el aymara, el quechua y el guaraní. Por estas razones, nosotros no somos bolivianos, somos los ciudadanos del gran Tawantinsuyo, del Kullasuyu; somos aymaras, quechuas, tupiguraníes, somos los originarios. No mendigamos, no queremos usurpar nada ajeno; reclamamos lo que es nuestro, la libertad y la capacidad de decidir nuestro propio destino.
Algunos hermanos nos cuestionan acerca de la Wiphala, y nos dicen que no es una bandera; que la bandera es la roja, amarillo y verde, y nosotros exponemos lo siguiente:
Es cierto hermano, la Wiphala no es una bandera; pero sin embargo es el símbolo de la confederación de muchos pueblos que constituyeron lo que fue un gran imperio. Este símbolo se ha hallado en los restos arqueológicos de diversas culturas precolombinas y en los mantos o capas que llevaban las autoridades originarias; y hoy es nuestro emblema de lucha, es nuestra bandera; el símbolo de nuestra confederación que resiste y resistirá el modelo neoliberal individualista.
También nos dicen que no hay originarios aymaras, quechuas, tupiguraníes que todos somos mestizos.
El mestizo no tiene nada; ni lengua, ni pensamiento, ni leyes propias. Por lo tanto, el mestizaje es impuesto a través de un coloniaje mental.